jueves, 5 de diciembre de 2013

MADRE DE DIOS.

Gentil Señora de esplendente manto
que humilde ¡Si! al Eterno respondiste,
no imaginabas la Cruz que recibiste
al verte vencida en la flagelación del Santo.

"Una espada atravesará tu corazón"
fue la profecía del anciano en el templo,
hoy lo medito, hoy lo contemplo
que fue bien dicho y con razón.

Tú que eres la elegida
la bienaventurada y bendecida,
eres esperanza para la humanidad.

Por eso ruego a Ti ferviente
que cuando muera estés presente,
y me acompañes en la eternidad.