sábado, 3 de mayo de 2014

CREENCIA

El doblar de las campanas va anunciando
que un ser ha partido al infinito,
ha dejado de este mundo los afanes
para dar el primer paso a lo divino.

Ingresó a la dimensión desconocida
que todos tememos por lo incierto,
dichoso el que murió creyendo
que el creador caminará a su encuentro.

Y por esta esperanza que es tan mía
con mi espíritu sediento de lo eterno,
añoro emprender el largo viaje
y descansar en la paz del Dios Supremo.



DESPUESITO

Estoy dejando un espacio en blanco
en la historia de mi vida,
una, dos o tres líneas serán suficientes,
para completarla.
¡Qué curioso! pero no quiero que lo llenen
ahora en vida:
Tengo la sensación y cruel certeza que no
tendrían compasión con la diatriba,
y de todos mis pecados y errores la mofa harían.

Mejor por eso, despuecito, cuando la parca
me lleve, lúzcanse con sus escritos, pues
bien recuerdo este dicho:"No hay muerto
malo", y lo confirmarán por pesar o por miedo
al susodicho.

SORBO X
Reflexiona corazón,
si es de justicia:
Que vivas humillado,
por sus caricias.



CAMINOS IV

En un mundo materializado como el nuestro,
hablar, profundizar, escribir de espiritualidad
es como gritar en el desierto.
Muchas voces, ruidos y borrascosos ideales,
arrastran tras de sí incontables cadenas y velos,
que aprisionan en la penumbra y enceguecen
para que la luz no brille.
Piensa, abre tu mente y busca el silencio
para habitar el templo de la verdad divina.
Cual necio que grita más fuerte,
para que el suave razonamiento no sea escuchado,
así es la porfía mundana que halaga con sus
venenosas fantasías.
No te confundas, busca la soledad y mira dentro
de ti, allí encontrarás tu verdadera felicidad.


SORBO XXIII
Anoche mientras dormía
soñé que te besaba,
no te imaginas amor
como quedó la almohada.