miércoles, 5 de septiembre de 2012

EL MORIBUNDO




¡Que extraño! Piensa y se dice:
Hoy  tiene que ser mi día de suerte;
Todos los que se acercan
Palmotean mis hombros,
Acarician mis mejillas
Y  besan mi frente.
Veo sonrisas tan abiertas…
Mejor dicho,
Casi carcajadas
Ante un buen chiste.
Y en la posición
Involuntaria de quietud,
Pues la enfermedad
Paralizado me tiene,
Aterrado quedo al comprender,
Que la  algarabía es porque muero.
Si es el final, la despedida…
¿Por qué no se comportan?
En silencio,
Orando,
Como un duelo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario