¡Que extraño!
Piensa y se dice:
Hoy tiene que ser mi día de suerte;
Todos los
que se acercan
Palmotean
mis hombros,
Acarician
mis mejillas
Y besan mi frente.
Veo sonrisas
tan abiertas…
Mejor dicho,
Casi
carcajadas
Ante un buen
chiste.
Y en la
posición
Involuntaria
de quietud,
Pues la
enfermedad
Paralizado
me tiene,
Aterrado
quedo al comprender,
Que la algarabía es porque muero.
Si es el
final, la despedida…
¿Por qué no
se comportan?
En silencio,
Orando,
Como un
duelo.
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