Cieno adusto por el estío
que el hombre sin temor ataca,
por ignorancia o avidez
que al destruirte nos matas.
¡OH Natura! que calcinas
por la desidia humana,
que por elación vana
te atropella y mancilla.
Y por la actitud contumaz
de saña cruel a la madre,
de los hijos que hoy son carne
sólo espectros se verán.
que el hombre sin temor ataca,
por ignorancia o avidez
que al destruirte nos matas.
¡OH Natura! que calcinas
por la desidia humana,
que por elación vana
te atropella y mancilla.
Y por la actitud contumaz
de saña cruel a la madre,
de los hijos que hoy son carne
sólo espectros se verán.
No hay comentarios:
Publicar un comentario