sábado, 5 de octubre de 2013

EL ADIOS



Al escuchar trémulo los tristes acordes
de un violín lejano,
se apena mi alma con ingratos recuerdos,
de tu amor pasado.

Hoy supe que quieres volver,
¡No, no lo hagas!
si clamas, será en el desierto
que tú dejaste un día,
si lloras, bastaron mis lágrimas,
para llenar el vacío de tu ausencia.

¡Que hoja del árbol, tan mustia y caída,
me vi. con tu olvido y tu traición callada!

Te pregunto: ¿Y mi dolor?
borrarlo no puedo del alma afligida
porque daga violenta sesgó mi corazón...

Adiós te repito aunque esté penando
en medio del llanto que será eternal,
¡Viviré añorando nuestro alegre canto,
viviré sufriendo nuestro triste final.

No hay comentarios:

Publicar un comentario