Tan cerca de mi ser
y tan distante de mi sentir;
ignoré tu mensaje que el viento
insistente daba:
Que éramos hermanos
y el amor por tu savia brotaba.
Verde y frondoso en la arboleda
luces fragante y enamorado,
besan las aves tu copa
y es el murmullo del viento
tu voz sutil
sones sagrados.
Con tu cuerpo mi cuna hicieron,
cuando muera,
compasivo cubrirás
a este ser indiferente
de tu belleza de tu bondad...
No hay comentarios:
Publicar un comentario