Cae la luz en el ocaso,
se fugó con mis secretos,
deja el miedo al no retorno...
morirán las flores por ejemplo.
Nos levantó, animó
y en la piel sus huellas quedan,
al murciélago dormitó
exterminó las tinieblas.
Tanta tragedia vio
que huyó en veloz carrera,
¿Si volverá mañana ?
quien sabe:
¡Que Dios lo quiera!
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