martes, 14 de junio de 2016

IMPERDONABLE

En silencio medité y pregunté
al sentir la soledad
triste y desnuda:
...nada es cierto, todo es mentira,
cuando bebemos la copa de la amargura.

Y quién me acompaña en la desgracia,
de los muchos que pregonan sus afectos;
yo no los veo, hoy no los siento,
se alejaron cual cobardes, mis adeptos.

Traicionado por aquellos que juraban,
para siempre respetar nuestra amistad,
han negado tantas veces conocerme,
que yo mismo estoy creyendo que es verdad.

Cruel pecado es dañar al enemigo
y el buen Dios está dispuesto a perdonar,
pero aquellos que traicionan al amigo,
ellos mismos en conciencia sufrirán.

SORBO VIII
Sabes que sufro
y que por tí lloro,
o me das tu amor
o tu abandono

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