sábado, 4 de junio de 2011

VENDEDOR DE VERSOS

Pidió el enamorado
versos entristecidos
y de perdón suplicante
a un poeta de oficio.
_ ¿Que a todos complacía con su arte?_

¡Qué pluma tan bien versada,
qué sentimiento profundo!
cuando los lea la ingrata
su amor tendré por seguro.

No quiero que seas incauto
le respondió el rapsoda:
No hay sentimiento alguno
y no hay pluma encantada,
pues en cada palabra pensé:
¡De cuánto sería la paga!

No hay comentarios:

Publicar un comentario