¡Oh Señor! yo te amo y me nombro cristiano
en mi angustia te llamo y en mi amor te venero,
yo te miro clavado en esa Cruz inmensa
cabizbajo cual la tierra no dejas de mirar.
Cuantas veces te pedimos que nos muestres tu reino
que perdones nuestras culpas y nos llenes de ese cielo.
Yo te adoro Padre nuestro, porque enseñas maravillas
Tú nos amas con pureza y los ángeles se admiran,
pues se preguntan curiosos, que hacen los terrestres
que el Señor les ha ordenado prepararnos un banquete.
Escúchame Padre eterno y aunque mucho es mi pedir
yo quisiera compartir en la gloria de tu reino,
ser el ángel más pequeño para ser el contemplado
de los miles que a tu lado juguetean con tus cabellos.
Ser también el de mejor voz para ser en todo el reino
el mayor cantor de Dios en los salmos y proverbios,
ser el arpa más timbrada y a los pies de mi Señor
dormirme con el son...¡Alabado seas mi Dios!
No hay comentarios:
Publicar un comentario