jueves, 4 de agosto de 2011

A UNA NIÑA

Dime princesa: ¿Y tu muñeca?
¡Dónde se halla, no está en tus manos!
quizás no oyes como se queja,
¡Mira que llora, ven a su lado!

Las golosinas que te fascinan
si me sonríes te doy de a miles,
tú no imaginas como me animan
los juegos tuyos en lo jardines.

A la "mamacita" juegas contenta
y es el dinero papeles rotos,
con lo que compras unas camitas
y del mercado lo traes todo.

Dices llorando con insistencia
que la muñeca se ha enfermado,
no te impacientes casta inocencia
que con arrullos se habrá aliviado.

Gracias mi niña por la sonrisa
y porque en el parque hayas jugado,
también mi madre así jugaba
y hoy esos juegos se han realizado.



SORBO XVIII
Qué quiso decir la niña,
cuando le pregunté:
¿De quién son esos ojitos?
¡De el cielo que usted ve!

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